ZureMetal
Directorio industrial · zuremetal.com · en producción desde agosto de 2026
Quien necesita mecanizar una pieza, plegar chapa, cortar por láser o soldar una estructura encuentra aquí, en dos clics, los talleres de su provincia que hacen ese proceso — con su teléfono directo y sin intermediarios.
En producción
El reto
Un directorio no vale por su diseño. Vale por sus datos.
Cualquiera monta un listado de empresas en una tarde. Lo difícil es que ese listado sea verdad: que el teléfono exista, que la web abra, que el municipio sea el de la nave y no el de la gestoría, que la empresa siga viva y que haga de verdad el proceso por el que aparece. Un directorio con datos malos no es un directorio a medias — es peor que no tener ninguno, porque hace perder el tiempo a quien confía en él.
El segundo reto es que eso no se mantiene solo. Los talleres cambian de teléfono, pierden el dominio, cierran. Sin controles que avisen, un directorio se pudre en meses.
Qué se construyó
Dos mil fichas reunidas, cruzadas y comprobadas una a una.
El directorio se ha levantado combinando fuentes públicas — patronales del metal, plataformas sectoriales, cartografía abierta — y verificando después cada empresa contra su propia web. De cada carga se descarta entre un tercio y tres cuartas partes de lo que entra: distribuidores, fabricantes de producto propio, carpinterías, empresas cerradas y fichas que no identifican a nadie.
Verificación contra la fuente buena
La web de la propia empresa manda sobre cualquier directorio comercial: el 91 % de las fichas tiene municipio confirmado y el 85 % teléfono comprobado. Cada ficha declara en público de dónde salió su información.
Duplicados que no se ven a simple vista
El cruce se hace por teléfono y por dominio, nunca por nombre — «Talleres X» y «Metálicas Y» comparten demasiadas palabras. Así aparecieron empresas repetidas con dos razones sociales distintas que ningún cotejo por nombre habría encontrado.
Auditoría de enlaces con doble comprobación
Los 1.352 dominios publicados se comprueban periódicamente por dos vías independientes, y una web solo se retira cuando fallan las dos. La primera versión de esa auditoría daba por muertos 61 sitios; la mitad estaban perfectamente vivos.
Un panel que dice dónde están los huecos
Cobertura de teléfono, web, dirección y descripción provincia a provincia, y diez controles de integridad en verde o en rojo: duplicados, teléfonos mal formados, fichas sin proceso, textos sucios. Lo que antes era una ronda de consultas a mano ahora es una pantalla.
Analítica propia y sin rastrear a nadie
Las visitas se cuentan sin cookies de terceros y sin guardar ninguna IP: una huella irreversible por equipo y día que se borra sola a los 90 días. Los buscadores y los robots no cuentan, para que el número que se le enseña a un taller sea de personas.
Solo datos de empresa
Nunca se recogen nombres de gerentes, correos personales ni datos financieros, aunque las fuentes los ofrezcan. El correo del taller no se publica jamás, y cualquier empresa puede pedir la baja del directorio a un clic, sin justificar nada y sin escribir a nadie.
Publicidad declarada, no disimulada
Hay plazas destacadas e impulsos de posición, y las fichas que han pagado lo dicen: llevan el distintivo de posición patrocinada y la página explica cómo se ordena la lista. Entre las patrocinadas el orden rota, así que nadie pierde el sitio que pagó porque otro pague al día siguiente.
2.214 páginas comprobadas una a una
Cada página del sitio se ha verificado individualmente: todas responden, ninguna vacía, ninguna con avisos. Y las fichas demasiado pobres se excluyen ellas solas de Google, para no ensuciar el sitio con páginas que no aportan.
Con qué está hecho
La misma decisión que en el otro proyecto: sin frameworks, sin gestores de paquetes, sin dependencias que caduquen. Se sube por el gestor de archivos y funciona.
Qué tiene esto que ver con tu empresa
Ordenar dos mil fichas y ordenar tus Excel es el mismo trabajo.
Cruzar fuentes que no encajan, detectar duplicados que no se ven, limpiar formatos, comprobar lo que se ha cargado y montar avisos que salten cuando algo se rompe: es exactamente lo que hay detrás de una automatización de las de 150 €. Aquí simplemente está hecho a escala de dos mil registros.